jueves, 26 de julio de 2012

A un año del gobierno de Ollanta Humala Amnistía Internacional solicita un cambio en las intervenciones policiales frente a las protestas sociales


A lo largo de los últimos meses, Amnistía Internacional ha expresado su preocupación por el elevado número de ciudadanos fallecidos en los enfrentamientos entre las fuerzas policiales y la población que participa en diversas protestas sociales. En el marco del nombramiento de un nuevo Ministro del Interior, reitera su solicitud al Estado peruano para que se produzca un cambio en las intervenciones policiales. 
Amnistía Internacional en varias ocasiones ha solicitado al gobierno peruano que se disponga la prohibición a las Fuerzas Policiales de emplear armas de fuego, salvo que sea estrictamente inevitable para proteger la vida, como señalan los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, aprobados por las Naciones Unidas en 1990. 
En este contexto, Amnistía Internacional considera especialmente importante asegurar que se evite toda agresión a los defensores y defensoras de derechos humanos. Amnistía Internacional ha condenado las agresiones físicas y verbales que, según diversos organismos de derechos humanos, sufrieron en los últimos meses los integrantes de la Vicaría de Sicuani, Jaime Borda y Romualdo Ttito, las abogadas Genoveva Gómez, de la Defensoría del Pueblo y Amparo Abando, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, así como el líder ambientalista Marco Arana. Todos estos casos, así como las muertes de manifestantes, deben ser investigadas y sus responsables, adecuadamente sancionados.
Amnistía Internacional hace un llamado también a los dirigentes sociales para que eviten todo hecho de violencia que pueda poner en peligro la integridad física de las personas o generar daños a la propiedad.
Finalmente, Amnistía Internacional considera muy importante que el Congreso revise adecuadamente el Proyecto de Ley 81/2011, para asegurar que el uso de la fuerza letal por parte de la Policía Nacional se realice solamente de acuerdo a los estándares internacionales mencionados.

martes, 24 de julio de 2012

Comercio de Armas: Amnistía Pide "no tachar" Derechos Humanos








Los capítulos nacionales de Amnistía Internacional en América Latina pidieron a Estados Unidos que demuestre liderazgo para evitar propuestas que "tachen" los derechos humanos en el final de las negociaciones históricas para un Tratado de Comercio de Armas (TCA) que tienen lugar en la Organización de Naciones Unidas, esta semana en Nueva York.
Por años, los Estados han discutido la posibilidad de acordar un Tratado que podría ayudar a terminar con la devastación causada por un comercio internacional de armas irresponsable y poco regulado. 
Los representantes de Estados Unidos en la conferencia diplomática, han indicado que quieren un TCA que incluya una "cláusula de tachado" con la que se podría apelar a razones de seguridad nacional para no considerar los riesgos de violaciones graves a los derechos humanos al momento de decidir un envío de armas.
“Con las negociaciones del TCA en su etapa culminante, es tiempo que Obama de un paso al frente y gire instrucciones que demuestren que los EE.UU. hablan con seriedad cuando se trata de proteger los derechos humanos”, indicó Rosalía Vega, directora de Amnistía Internacional Paraguay.
“Cualquier cláusula que tache los derechos humanos en el TCA significará que los países sigan con las prácticas irresponsables de transferencias de armas. La pérdida constante de vidas en Siria, o nuestra propia región, son un doloroso recordatorio de la urgente necesidad de tener un tratado donde los derechos humanos sean el eje primordial. Millones de vidas penden de un hilo si en el acuerdo final no se ven criterios sólidos para proteger los derechos humanos," indicó Hernán Vergara, presidente de Amnistía Internacional Chile.
La organización mundial está urgiendo a los gobiernos que se aseguren de incluir una "Regla de Oro" sobre derechos humanos en el tratado. Esta indicaría que no se envíen armas de un país a otro cuando exista un riesgo sustancial que tales armas puedan utilizarse para cometer violaciones graves a los derechos humanos.
Muchos gobiernos y varios aliados de los EE.UU. apoyan esta posición. Sin embargo, otros Estados influyentes como China, Rusia, y EE.UU. han estado promoviendo reglas menos sólidas.
EE.UU., China, Siria, y Egipto también se han opuesto a que el tratado cubra las municiones.
“Siendo el principal país exportador de armas y un Miembro Permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, los Estados Unidos tienen un deber especial para apuntalar estas negociaciones hacia una finalización exitosa. Esta semana final da una oportunidad única para que el Presidente Obama pueda liderar este logro,” dijo Atila Roque director de Amnistía Internacional Brasil.




El poder judicial peruano debe revisar su decisión en el caso de las masacres de Barrios Altos y la Cantuta



Amnistía Internacional expresa su sorpresa por la sentencia de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema que el 20 de julio estableció que los crímenes perpetrados por el Grupo Colina en el caso de las masacres de Barrios Altos y la Cantuta no constituyen crímenes de lesa humanidad.
Amnistía Internacional considera que esta decisión puede sentar un preocupante precedente para la realización de la justicia a favor de las víctimas y sus familiares que han sufrido violaciones a los derechos humanos y han luchado por justicia durante décadas.
Al determinar que los hechos de las masacres de la Cantuta y Barrios Altos no fueron de lesa humanidad, la sentencia de la Sala Penal Permanente no solamente contraviene estándares internacionales de derechos humanos sino también la propia jurisprudencia peruana.
Los tribunales peruanos y la propia Comisión de la Verdad y Reconciliación han establecido que las actuaciones del Grupo Colina en el caso de la masacre de Barrios Altos y en otros casos graves de violaciones de derechos humanos constituyeron crímenes de lesa humanidad.
Amnistía Internacional expresa su solidaridad con los familiares de las víctimas y su preocupación con el precedente que esto puede establecer para la lucha contra la impunidad por crímenes cometidos durante el conflicto armado en el Perú y espera que el poder judicial peruano revise esta decisión, que representa un grave retroceso para la vigencia de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad.

miércoles, 4 de julio de 2012

Perú: Frente a la grave situación en Cajamarca, Amnistía Internacional exige el cese inmediato de la violencia y pide medidas de protección para defensores y defensoras de derechos humanos


Amnistía Internacional hace un llamado urgente a los dirigentes sociales de Cajamarca a que impidan las manifestaciones violentas que están ocurriendo en estos momentos en la provincia de Cajamarca. Al mismo tiempo, pide al gobierno peruano, que frente a las protestas sociales instruya y disponga la prohibición a las fuerzas policiales de emplear armas de fuego salvo que sea estrictamente inevitable para proteger la vida.
La organización expresa su preocupación por el creciente nivel de conflictividad social en relación a la explotación de recursos naturales en Perú, lo que ha llevado a una situación preocupante que abre la puerta a una serie de graves violaciones de derechos humanos.
Las autoridades tienen la obligación de mantener el orden público, pero siempre deben desempeñar esta responsabilidad en línea con las normas internacionales sobre el uso de la fuerza, incluyendo el respeto a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Del mismo modo, es de vital importancia que las autoridades garanticen el ejercicio de los derechos a la libertad de expresión, reunión y asociación.
Es urgente que se realice una investigación exhaustiva e imparcial sobre los hechos ocurridos en Celendín, el 3 de julio de 2012, cuando enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden resultaron en tres muertos, más de veinte heridos, incluyendo efectivos de la policía y el ejército, y al menos 16 detenidos.
Como respuesta a lo ocurrido en la noche de ayer, el poder ejecutivo ha declarado un estado de emergencia efectivo desde el 4 julio de 2012, por el cual quedan suspendidas las garantías constitucionales relativas a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y tránsito en las provincias de Celendín, Hualgayoc y Cajamarca.
Amnistía Internacional recuerda que la declaración de un estado de emergencia está sujeta a estrictas limitaciones, según los estándares internacionales de derechos humanos, y bajo ninguna circunstancia debe traducirse en violaciones a los derechos fundamentales de las personas.
Las autoridades peruanas deben asegurar que al implementar el estado de emergencia no se violen el derecho a la vida y a la integridad física de las personas, bajo ninguna circunstancia. Igualmente, debe ser respetado el derecho de los detenidos a un proceso debido, y debe protegerse y garantizarse el ejercicio de los defensores y defensoras de derechos humanos en la zona para que puedan realizar su trabajo sin miedo a represalias.

martes, 3 de julio de 2012

Amnistía Internacional pide al Congreso adecuar la legislación sobre el uso de la fuerza a las normas internacionales


Amnistía Internacional reconoce el esfuerzo del Estado peruano de crear un marco normativo para regular el uso de la fuerza por parte de la policía, pero expresa su preocupación por la actual redacción del ‘Proyecto de Ley que regula el empleo de la fuerza por parte del personal de la policía nacional del Perú’, Proyecto de Ley N°81/2011-CR (www.amnistia.org.pe/medios/00081DCMAY07180612.PDF).
Amnistía Internacional considera indispensable que cualquier regulación del uso de la fuerza por agentes del estado en el Perú cumpla con las normas internacionales en la materia, como son el Código de Conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (www2.ohchr.org/spanish/law/codigo.htm); y los Principios Básicos sobre empleo de la fuerza y de armas de fuego para los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (www2.ohchr.org/spanish/law/fuerza.htm). Específicamente, el principio 9, que indica “sólo se podrá hacer uso intencional de armas letales cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida”, lo cual no se desprende del texto del Proyecto, existiendo más bien una expresión ambigua que puede abrir la puerta a distintas interpretaciones que pudieran resultar en graves violaciones de derechos humanos.
En este sentido, este Proyecto de Ley debería contar con un lenguaje más preciso y basarse explícitamente en los principios de la legalidad, la necesidad y también el de proporcionalidad, que observamos que no aparece en el texto del Proyecto. Así mismo, el Proyecto de Ley también debe contar con la creación de mecanismos de rendición de cuentas y el desarrollo de conceptos claves como la progresividad del uso de la fuerza.
Amnistía Internacional considera que la falta de precisión en una ley sobre el uso de la fuerza obstaculizaría que la policía pudiera cumplir con su papel fundamental de hacer respetar la ley y de proteger a la sociedad de forma efectiva. Por lo tanto, instamos al Congreso Peruano para que asegure que un marco preciso de la legalidad del uso de fuerza por parte de agentes del estado sea establecido de acuerdo a las normas internacionales de derechos humanos.

jueves, 28 de junio de 2012

Se necesitan hechos, no meras palabras, para hacer frente a los crímenes de odio homofóbico


Lo que de verdad hace falta es que a los niños en las escuelas se les enseñe la diferencia y que la diferencia no es mala, que no importa si alguien es gay o no gay.
Hristina Stoyanova, madre de un estudiante de medicina muerto a golpes en 2008 en Sofía debido a su supuesta orientación sexual
Las leyes búlgaras deben someterse con urgencia a una revisión general para garantizar que los crímenes de odio que con excesiva frecuencia tienen como víctimas a gays, lesbianas, bisexuales y personas transgénero (LGBT) se investigan adecuadamente y que se enjuicia a sus autores, recomienda Amnistía Internacional en un informe publicado hoy. 
“Decenas de personas LGBT han sido golpeadas, violadas y, en un caso, asesinadas debido a su orientación sexual o identidad de género reales o supuestas. La mayoría de estos delitos no han sido investigados de manera adecuada y han quedado impunes”, ha afirmado Emily Gray, experta de Amnistía Internacional en orientación sexual e identidad de género.
“Las autoridades búlgaras no sólo están incumpliendo su deber de poner de manifiesto la motivación homofóbica o transfóbica con la que se perpetran estos delitos, sino que tampoco están poniendo a disposición judicial a sus autores.”
El informe de Amnistía Internacional, Cambiar las leyes, cambiar las mentes: Cuestionar los crímenes de odio homofóbicos y transfóbicos en Bulgaria, se centra en la inacción de la policía y los fiscales a la hora de ocuparse con eficacia de los delitos contra las personas LGBT debido a actitudes discriminatorias generalizadas y profundamente arraigadas hacia esas personas.
“Debido a la ausencia de legislación sobre los crímenes de odio por motivos de orientación sexual e identidad de género, casi nunca se buscan o se dan a conocer las motivaciones. Es importante sacar a la luz las motivaciones para que la policía pueda desarrollar estrategias efectivas a fin de reducir y prevenir estos crímenes”, ha afirmado Emily Gray. 
Mihail Stoyanov, estudiante de medicina de 25 años de edad, fue golpeado hasta la muerte en un parque de Sofía el 30 de septiembre de 2008. En 2010 se detuvo a dos jóvenes como sospechosos. Se presentaron en su contra cargos de “homicidio con motivación de vandalismo”, estuvieron bajo arresto domiciliario durante dos años y después quedaron en libertad porque el fiscal no dictó acta de acusación formal durante ese periodo. 
Ivelina, Kaloyan, Mitko, Kristina y Svetlio fueron atacados por un grupo de hombres jóvenes después de la última marcha del Orgullo en Sofía. 
A tres de ellos los arrojaron al suelo a puñetazos y patadas. Cuando los cinco denunciaron el ataque, la policía les preguntó primero si lo habían provocado.
Un año después, la policía sigue sin identificar a los autores y dice que no considera prioritario el caso. “Quiero que este caso se resuelva. Es importante porque el mensaje será que las autoridades se preocupan y pueden resolver estas cuestiones”, dijo Ivelina a Amnistía Internacional.
Las personas transgénero hacen frente a una discriminación adicional y sufren ataques con más frecuencia que lesbianas, gays y bisexuales. En algunos casos, según informes, la policía se ha negado a investigar la violencia contra personas transgénero. Las actitudes discriminatorias les impiden con frecuencia encontrar trabajo, y muchas recurren a ejercer el sexo como profesión para sobrevivir.   
Las autoridades búlgaras han tomado algunas medidas para garantizar la igualdad de personas LGBT, como la despenalización de la conducta homosexual y la equiparación de la edad de libre consentimiento, en 2002, y la prohibición de la discriminación por motivos de orientación sexual en la Ley de Protección contra la Discriminación en 2004. 
En marzo de 2012, agentes de policía asistieron en Sofía a sesiones de formación sobre la manera de tratar con sensibilidad los crímenes de odio. Y la versión más reciente de un nuevo Código Penal presentado para consulta en abril de 2012 incluye los crímenes de odio por motivos de orientación sexual. Pero aún queda mucho por hacer. 
“Es necesario tomar medidas urgentes para contrarrestar las actitudes que responden a prejuicios y la homofobia y la transfobia omnipresentes. La adopción e implementación de legislación que incluya y defina como crímenes de odio los ataques dirigidos contra personas a causa de su orientación sexual o identidad de género reales o supuestas es un primer paso importante”, ha afirmado Emily Gray. 
“Las autoridades búlgaras deben manifestar claramente que no se tolerarán los ataques contra personas que son gays, lesbianas, bisexuales o transgénero o a las que se percibe como tales; y que se investigarán exhaustivamente tales ataques y se enjuiciará a sus autores.”

Río+20: El documento final, debilitado por quienes se oponen a los derechos humanos


Los problemas económicos globales tienen su correspondencia en una recesión en los derechos humanos, con la adopción de unos compromisos preocupantes por su carácter mínimo en Río+20 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible), afirmaron Amnistía Internacional, Human Rights Watch y el Centro de Derecho Ambiental Internacional (CIEL) al clausurarse la conferencia.

El objetivo de Río+20 era renovar los compromisos políticos con el desarrollo sostenible que contrajeron en la conferencia original, hace 20 años, mediante la evaluación de los avances y de las lagunas en la implementación y el debate sobre cuestiones nuevas y emergentes.

“Los países del G-77, la Santa Sede y Canadá han formado una alianza vergonzosa contra la adopción de un compromiso con los derechos humanos, en ocasiones con la ayuda de Estados Unidos --ha afirmado Jan Egeland, director ejecutivo adjunto de Human Rights Watch--. A pesar de la oposición, el lenguaje de los derechos humanos ha sobrevivido en el documento final, pero no llega lo bastante lejos.”

La Santa Sede lideró la ofensiva contra los derechos sexuales y reproductivos, con el apoyo del G-77 (Grupo de los 77), una organización de países en desarrollo. En el documento final, los países participantes hacen hincapié en la necesidad del acceso universal a la salud reproductiva, incluidas la planificación familiar y la salud sexual, y de la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales. Pero se ha suprimido el texto explícito que hacía referencia a los derechos reproductivos.

Canadá, el G-77 y Estados Unidos se han unido contra la reafirmación de la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos. Durante las negociaciones, los gobiernos tampoco se han ocupado de sus obligaciones en materia de derechos humanos cuando actúan como accionistas de instituciones financieras internacionales (IFI).

En el documento final, los gobiernos reconocen que el desarrollo sostenible requiere la implicación significativa y la participación activa de la sociedad civil y de muchos grupos marginados, como las personas con discapacidad, entre otras. Sin embargo, los gobiernos han suprimido la referencia al derecho a la libertad de asociación y reunión, afirmaron Amnistía Internacional, Human Rights Watch y CIEL. Y el derecho a la libertad de expresión, esencial para la participación y la rendición de cuentas, ni siquiera llegó a figurar nunca en un borrador del documento final.

Además, grupos de la sociedad civil han expresado su consternación por la falta de oportunidades para su participación significativa en el proceso de Río.
“El G-77 ha cuestionado el derecho a la libertad de reunión y asociación, y algunos países que los defendieron en el pasado se han negado a luchar por estos derechos --ha afirmado Egeland--. Es increíble que después de la ‘primavera árabe’, los gobiernos no hayan hecho oír su voz en apoyo del derecho a la libertad de expresión en el contexto del desarrollo sostenible.”

Los líderes mundiales han reafirmado la importancia de respetar todos los derechos humanos para el desarrollo, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de otros instrumentos de derechos y la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Los gobiernos han reconocido en el documento final la importancia de derechos económicos y sociales seleccionados, como el derecho a la alimentación, la salud y la educación. Por primera vez en una reunión en la cumbre importante de la ONU, los países han reafirmado el derecho a agua potable segura y a servicios de saneamiento. Los gobiernos se han comprometido a trabajar para hacer realidad gradualmente el acceso para todas las personas.

“Es lamentable que algunos gobiernos hayan intentado excluir arbitrariamente del ámbito del derecho al agua las cuestiones hídricas transfronterizas --ha afirmado Savio Carvalho, director del Programa de la Campaña Exige Dignidad de Amnistía Internacional--. El hecho de que estos intentos hayan sido infructuosos es una victoria para los derechos humanos.”

Río+20 tampoco ha logrado la integración de los derechos humanos y la protección del medio ambiente, han afirmado los grupos de derechos. Aunque tribunales internacionales, regionales y nacionales y organismos de derechos humanos han reconocido con creciente frecuencia los daños ambientales como causa de violaciones de derechos humanos, y han establecido con firmeza la responsabilidad de los Estados en lo relativo a la protección del medio ambiente, el proceso de Río+20 ha ignorado el derecho a un medioambiente saludable.

“La protección del medio ambiente es esencial para el pleno disfrute de todos los derechos humanos --ha afirmado el doctor Marcos Orellana, director de derechos humanos y medio ambiente de CIEL--. Sin el reconocimiento explícito del derecho a un medio ambiente saludable, el documento de Río+20 no aborda la crisis ecológica y de pobreza de ámbito global a la que se enfrentan el ser humano y el planeta.”

La Declaración de Río de 1992, integrada por 27 principios que tenían como objetivo orientar el desarrollo sostenible en el futuro, incluía una referencia al derecho al desarrollo, remitía al derecho internacional y reconocía que la gente debe tener acceso a la información relativa al medio ambiente y la oportunidad de participar en los procesos de toma de decisiones.

“Aunque se han registrado algunos avances en la versión definitiva del documento final, el mero hecho de que tengamos que abogar por la inclusión de los derechos humanos es absurdo”, ha afirmado Carvalho.

Declaración conjunta de Amnistía Internacional y Human Rights Watch relativa a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río + 20:
Human Rights Watch
Amnistía Internacional
Centro de Derecho Ambiental Internacional

Río de Janeiro, 28 de junio de 2012
Verónica Valcárcel
Coordinadora de Comunicación
Amnistía Internacional Perú