miércoles, 6 de febrero de 2013

Amnistía Internacional exhorta al Estado peruano a seguir camino de otros países latinoamericanos en ratificación del Protocolo Facultativo del PIDESC



Este 5 de febrero de 2013, Uruguay proporcionó la crucial 10ª ratificación del Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, lo que significa que éste entrará en vigor dentro de tres meses, el 5 de mayo de 2013.
“Casi 40 años después de la entrada en vigor de su equivalente, el Protocolo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, hemos conseguido por fin la paridad entre ambos tratados y dotar de significado el principio de la indivisibilidad de todos los derechos”, dijo Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional. “Queremos felicitar a los primeros 10 Estados que han ratificado el Protocolo, pero todos los demás deben seguir su ejemplo. Para lograr la verdadera realización de los derechos humanos es imprescindible que todas las víctimas de una violación de derechos humanos tengan acceso a un recurso efectivo”, agregó Shetty.
Las personas cuyos derechos económicos, sociales y culturales son continuamente pisoteados, tendrán un nuevo acceso a la justicia a través de un mecanismo de la ONU que, no obstante, cuando entre en vigor solo se aplicará inmediatamente a ciudadanos de 10 países.
En total, 160 países, incluyendo Perú, son Partes en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y, por tanto, pueden ratificar también el Protocolo.
“Con demasiada frecuencia los gobiernos no han hecho más que cumplir de boquilla las obligaciones contraídas por sus países en virtud del derecho internacional de garantizar los derechos económicos, sociales y culturales para todas las personas —ha añadido Salil Shetty—. La realidad es que numerosos países carecen de mecanismos efectivos para abordar las violaciones que muchas personas sufren.”
El Protocolo permite a las personas que han sufrido violaciones, como el desalojo de sus viviendas o la negación del derecho a la educación debido a su lugar de residencia, presentar quejas a un panel de expertos independiente e internacional, una vez que han agotado todos los recursos posibles en sus países. Amnistía Internacional ha documentado, en todo el mundo, numerosos casos de personas a las que les es imposible obtener justicia por estas violaciones y para quienes el Protocolo podría ser crucial.
Los 10 Estados que han ratificado el Protocolo hasta la fecha son Argentina, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, España, Mongolia, Portugal y Uruguay.
Las decisiones que se tomen mediante este nuevo mecanismo influirán con toda probabilidad en los tribunales nacionales y regionales de todo el mundo.
Información general

El Protocolo fue adoptado por consenso el 10 de diciembre de 2008 por la Asamblea General de la ONU y se abrió a la ratificación el 24 de septiembre de 2009.
Amnistía Internacional forma parte de la Coalición de Organizaciones para un Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, integrada por más de 300 grupos de la sociedad civil de todo el mundo. En los últimos ocho años, ha hecho campaña en favor del Protocolo y está haciendo un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que lo ratifiquen.
Este trabajo se enmarca en la campaña Exige Dignidad de Amnistía Internacional, que persigue el fin de las violaciones de derechos humanos que conducen a la pobreza y la agravan. Como parte de la campaña, Amnistía Internacional pide a todos los gobiernos que garanticen el acceso de las víctimas de violaciones de derechos humanos –entre ellos los derechos económicos, sociales y culturales– a un recurso efectivo, nacional e internacional. Amnistía Internacional pide a todos los gobiernos que garanticen la protección de los derechos económicos, sociales y culturales en la legislación nacional, eliminen los obstáculos para acceder a la justicia y acaten las decisiones de derechos humanos de los tribunales y los mecanismos internacionales de derechos humanos.

martes, 29 de enero de 2013

Guatemala: Fallo contra ex presidente, un paso adelante en la justicia

El fallo dictado ayer en el que se indica que el General Efraín Ríos Montt y su ex Jefe de Inteligencia Militar, General José Mauricio Rodríguez Sánchez, deberán ser sometidos a juicio por la masacre de casi 2 mil personas en la década de los ochenta representa un paso crucial hacia la justicia, verdad y reparación, pronunció el día de hoy Amnistía Internacional.

Ríos Montt, quien estuvo en el poder desde marzo de 1982 hasta agosto de 1983, y Rodríguez Sánchez serán enjuiciados por su presunta responsabilidad en la muerte de ciudadanos, en su mayoría mayas, mediante una serie de masacres ocurridas durante dicho periodo.

“Esta decisión fortalece la justicia en Guatemala mientras la responsabilidad por los crímenes pasados comienza a emerger”, dijo Sebastian Elgueta, investigador de Amnistía Internacional en Centroamérica. “Lo importante es garantizar la justicia, verdad y reparación tanto para las familias como para las víctimas de otros cientos de violaciones a los derechos humanos.”

La Comisión de la Verdad de 1999 respaldada por las Naciones Unidas halló que durante los 36 años de conflicto armado interno (1960-1996) alrededor de 200,000 personas fueron asesinadas o desaparecidas.

Luego de documentar más de 600 masacres, la comisión concluyó que se llevaron a cabo actos de genocidio, principalmente durante los años en los que Ríos Montt ocupaba la presidencia. Hasta el momento gran parte de los responsables por tales crímenes ha evadido la justicia.

La milicia guatemalteca al continuar negándose a entregar documentos e informes antiguos que podrían conllevar a más juicios se convierte en una de las barreras que impiden que se lleven a cabo investigaciones y juicios eficaces.

En 2007, se presentó un proyecto de ley para crear la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Víctimas de Desaparición Forzada y Otras Formas de Desaparición, sin embargo tras seis años el Congreso aun no lo ha convertido en ley.

“La decisión tomada hoy de continuar con el juicio es de suma importancia. Sin embargo, los crímenes del pasado de Guatemala continuarán opacando el presente hasta que las autoridades garanticen verdad, justicia y reparación para todas las víctimas y sus familias”, dijo Elgueta.

Cañaris: Estado Peruano debe actuar en conformidad con Principios Rectores de ONU sobre Empresas y DD.HH.

Amnistía Internacional muestra preocupación por el conflicto socio ambiental que viene ocurriendo en la comunidad campesina San Juan Bautista de Cañaris, región de Lambayeque Perú, en el marco del proyecto minero Cañariaco, de la compañía canadiense Candente Copper.

Desde hace más de ocho días se vive enfrentamientos violentos entre policías y manifestantes de la comunidad, por el rechazo a este proyecto minero.

Ante esta situación, Amnistía Internacional hace un llamado al gobierno peruano para que adopte la debida diligencia en promover tanto el diálogo participativo con los titulares de derechos como los mecanismos de protección ante riesgos contra los derechos humanos que puedan surgir en el marco de la iniciativa empresarial cuestionada. Amnistía Internacional pide que se actúe conforme los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, adoptados en junio de 2011.

Amnistía Internacional pide al Estado Peruano garantizar que todo el personal de las fuerzas de seguridad que participa en tareas de control de manifestaciones haga uso proporcional de la fuerza, acatando en todo momento sus obligaciones de respetar los derechos humanos. Al mismo tiempo, hace un llamado a las personas que participan de las protestas que impidan agresiones a las personas, incluidas las fuerzas del orden.

“Las autoridades peruanas deben tomar las medidas necesarias para evitar una escalada de violencia que ponga en riesgo el ejercicio de los derechos humanos”, ha declarado Juan Carlos La Puente, director de Amnistía Internacional en Perú.

sábado, 26 de enero de 2013

Amnistía Internacional: Desapariciones forzadas aun deben esclarecerse

Ayer, se entregaron los restos de 78 pobladores asesinados en el distrito de Chungui, Ayacucho


La Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho dispuso la entrega de los restos óseos de 78 pobladores asesinados. Después de más de 20 años sin conocer el paradero de sus seres queridos, familiares recibieron ayer los restos de víctimas fallecidas en Chungui, Ayacucho, a causa del conflicto armado interno que vivió el Perú.

Esta semana también fueron entregados a sus seres queridos los restos de seis campesinos asesinados en 1983 en el distrito de Pichari, provincia cusqueña de la Convención.

“Es muy frecuente que la suerte de las personas  que sufren desapariciones forzosas nunca llegue a esclarecerse. Sus familias y amistades, en muchos casos, jamás llegan a saber qué les sucedió. Esta semana en Chungui y Pichari, varias familias han logrado despedirse y enterrar a sus familiares desaparecidos” dijo el director de Amnistía Internacional en Perú, Juan Carlos La Puente.

Respecto a las miles de desapariciones forzadas que ocurrieron en Perú, Amnistía Internacional pide a las autoridades peruanas garantizar que los familiares de las víctimas accedan a información relacionada en cada caso con  -quién ordenó la privación de la libertad, cuándo tuvo lugar, el lugar dónde se encuentra, y en caso de fallecimiento, las circunstancias.

“Alguien es responsable por las personas desaparecidas de Chungui y Pichari. La desaparición forzada constituye una violación de derechos humanos, pero frecuentemente los responsables eluden la acción de la justicia. Este no debe ser el caso, los responsables de estas graves violaciones de derechos humanos deben ser llevados ante la justicia, y debe otorgarse un resarcimiento adecuado a las víctimas y a sus familias”, agregó La Puente.

Cada desaparición forzada viola una serie de derechos humanos, entre ellos:
  • el derecho a la seguridad y la dignidad de la persona;
  • el derecho a no sufrir tortura o trato o pena cruel, inhumano o degradante;
  • el derecho a unas condiciones humanas de reclusión;
  • el derecho a una personalidad jurídica;
  • el derecho a un juicio justo;
  • el derecho a la vida familiar;
  • cuando la persona desaparecida es asesinada, el derecho a la vida.

jueves, 24 de enero de 2013

Amnistía Internacional pide al gobierno peruano reforzar compromisos en DD.HH. en 1era Cumbre CELAC-UE



El lema de la 1ra. Cumbre CELAC-UE, que se llevará a cabo en Santiago de Chile los días 26 y 27 de Enero, tiene por lema “Alianza para un desarrollo sostenible para la promoción de inversiones sociales y de calidad medioambiental”. Amnistía Internacional quiere recordar que solo se puede lograr un desarrollo sostenible si hay respeto integral para todas y todos en derechos humanos, en ambas regiones. Por lo tanto, Amnistía Internacional pide a los líderes políticos que participarán en la 1ra. Cumbre CELAC-UE que refuercen sus compromisos con los derechos humanos, y con los instrumentos y mecanismos regionales que sirven para promover y proteger estos derechos.
De acuerdo a la Declaración Conjunta de 2010 en la Cumbre de Madrid y el compromiso de ambas regiones para “continuar la promoción y el fortalecimiento de nuestra asociación bi-regional estratégica basada en principios, valores e intereses comunes”, nuestra organización apela a los líderes políticos para poner los derechos humanos en el corazón de la cumbre en Chile.
En Perú, Amnistía Internacional, días previos a la Cumbre, ha solicitado al gobierno peruano que promueva y mande una señal fuerte y clara, junto con todos los países participantes, mostrando su compromiso con los siguientes desafíos:
•       Cero tolerancia para la violencia contra mujeres y niñas.
•       Protección para los derechos de los migrantes.
•       Garantías para que los defensores de derechos humanos pueden llevar a cabo su trabajo legítimo.
•       Implementación completa de los derechos reconocidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
•       Protección de la autonomía, integridad e independencia de los sistemas regionales  de derechos humanos.


martes, 22 de enero de 2013

Colombia: rehenes deben ser puestos en libertad de inmediato

Amnistía Internacional exige la libertad inmediata e incondicional, así como el respeto por las vidas y seguridad personal, de los cinco trabajadores mineros que fueron tomados rehenes el último viernes, por el grupo guerrillero, Ejército de Liberación Nacional (ELN). 

Los cinco trabajadores, incluyendo dos peruanos, un canadiense y dos colombianos, fueron capturados en el departamento norteño de Bolívar.         

Amnistía Internacional condena toda toma de rehenes, pues incumple la ley humanitaria internacional y puede constituir un crimen de guerra.

La organización está exigiendo la liberación inmediata e incondicional de los cinco hombres y cualquier otro civil que esté siendo retenido por las partes en el conflicto armado de Colombia.

Amnistía Internacional también hace un llamado a las autoridades a identificar a aquellos responsables por este y otros casos de secuestros y toma de rehenes, y se aseguren de llevarlos ante la justicia.


jueves, 10 de enero de 2013

EE.UU.: Derechos humanos, el ingrediente que falta para cerrar Guantánamo

11 de enero: 11 años


Que Estados Unidos haya incumplido la promesa hecha por el presidente Barack Obama en su primer mandato de cerrar el centro de detención de Guantánamo es el resultado predecible de haber incumplido sus obligaciones internacionales jurídicamente vinculantes en materia de derechos humanos, o de no haber reconocido siquiera la existencia de tales obligaciones en este contexto.

Hoy, en vez de estar celebrando este mes el tercer aniversario del cierre de Guantánamo, que es lo que habría pasado si se hubiera cumplido la promesa del presidente, hecha en 2009, las detenciones van a entrar en el 12º año y todavía hay 166 hombres recluidos, la mayoría sin cargos, de los cuales 6 se enfrentan a posibles condenas a muerte impuestas en juicios sin garantías ante comisiones militares.

Si no se adopta un cambio genuino de enfoque que aplique el derecho y los principios internacionales de derechos humanos, las detenciones de Guantánamo o una versión de ellas en otro lugar seguirán formando parte del paisaje jurídico de EE.UU. durante el segundo mandato del presidente Obama, y más allá.

En los últimos tiempos, las instancias oficiales han invertido mucha energía en impedir que Estados Unidos se hunda en el llamado “abismo fiscal”, pero no ha prestado atención alguna, al hecho de que el país cayera en un “abismo de derechos humanos” hace un decenio y que todavía no esté donde debe estar.

La afirmación recurrente de que Estados Unidos se cimenta en elevados principios de derechos humanos no se sostiene ante la realidad de las detenciones de Guantánamo, los juicios por comisión militar o la falta de rendición de cuentas y remedios por abusos cometidos en el pasado por personal estadounidense, como los actos de tortura y desaparición forzada, constitutivos de crímenes de derecho internacional.

El gobierno de Obama ha echado la culpa de que no se haya cerrado el centro de detención de Guantánamo al Congreso, que en efecto se ha movilizado en repetidas ocasiones para poner obstáculos a los intentos de que EE.UU. cumpla sus obligaciones de derechos humanos en este contexto. Las últimas medidas de bloqueo llegan en forma de disposiciones de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), que el presidente Obama firmó el 2 de enero de 2013 pese a expresar su oposición, al igual que hizo el año pasado al firmar la NDAA de 2012. El derecho internacional no acepta que un poder del Estado eche la culpa a otro por el incumplimiento de las obligaciones de derechos humanos del país. Cada uno de los poderes debe cumplir estas obligaciones.

En esta coyuntura, adoptar un enfoque de derechos humanos significa abandonar los juicios ante comisiones militares en favor de juicios con las debidas garantías ante tribunales civiles ordinarios, dejar en libertad a los detenidos que Estados Unidos no tiene intención de procesar –en territorio estadounidense o en otro lugar seguro– y garantizar plena rendición de cuentas y acceso a remedios por las violaciones de derechos humanos. Asimismo, las autoridades estadounidenses deben abstenerse de imponer la pena de muerte a ninguna persona, con independencia de la instancia ante la cual sea juzgada.

La muerte reciente de un detenido yemení –por suicidio, según la información recibida– que llevaba más de 10 años en detención indefinida sin cargos ni juicio ha servido de recordatorio de la crueldad de este régimen de detención.

Hay 6 detenidos susceptibles de recibir una condena a muerte tras haber sido juzgados por una comisión militar que no cumple las normas internacionales sobre garantías procesales. Los 6 acusados permanecieron bajo custodia secreta de la CIA antes de ser trasladados a Guantánamo a principios de septiembre de 2006. Todos fueron sometidos a desaparición forzada por Estados Unidos, crimen de derecho internacional por el que nadie ha comparecido ante la justicia. Al menos a 2 de estos detenidos se les aplicó una técnica de tortura conocida como water boarding, que es efectivamente un simulacro de ejecución mediante un ahogamiento interrumpido. De nuevo, nadie ha sido llevado ante la justicia por la tortura y otros malos tratos infligidos a estos hombres y a otros recluidos en el marco del programa de la CIA.

No debe ocultarse nunca ni a las víctimas ni a la opinión pública información relativa a violaciones graves de derechos humanos o del derecho internacional humanitario por motivos de seguridad nacional. Amnistía Internacional exhorta al presidente Barack Obama a retomar y cumplir la promesa hecha en 2009, cuando tomó posesión de su cargo por primera vez.

Guantánamo: 11 años en cifras

11: Años desde los primeros traslados de detenidos al centro de detención de Guantánamo, Cuba.

166: Detenidos en Guantánamo a la actualidad, de los cuales casi la mitad son ciudadanos yemeníes.

779: Detenidos que han estado recluidos en Guantánamo, según las autoridades, la gran mayoría de ellos sin cargos ni juicio penal.

600: Detenidos transferidos de Guantánamo a otros países desde 2002, aproximadamente.

9: Detenidos muertos bajo custodia estadounidense en Guantánamo. Según las autoridades, 7 de las muertes fueron suicidios, mientras que 2 se debieron a causas naturales.

12: Detenidos tenían menos de 18 años cuando fueron recluidos.

1: Número de detenidos transferidos a EE.UU. para ser juzgado por un tribunal federal.

7: Detenidos condenados por una comisión militar, 5 como resultado de acuerdos previos al juicio en los que los acusados se declararon culpables, de los cuales 4 han sido repatriados.

6: Detenidos susceptibles de recibir una condena a muerte tras ser juzgados sin las debidas garantías por una comisión militar.


En Perú:
Este 11 de enero de 2013, a las 11.00 a.m., activistas de Amnistía Internacional exigirán frente a la embajada de EE.UU. en Lima el cierre de la prisión de Guantánamo. Ellos estarán vestidos como prisioneros de dicho centro de detención. Esta acción se estará replicando en varios países donde Amnistía Internacional tiene presencia. Para saber más sobre esta actividad, contactarse con Carolina Delcroix, coordinadora de activismo, al e-mail: actua@amnistia.org.pe. Ella estará presente en la protesta para brindar declaraciones a la prensa.